Qué debe tener la web de una profesora de yoga

Tus alumnas de siempre te encuentran en la esterilla. Las nuevas te buscan primero en internet. Antes de reservar una clase quieren saber tres cosas: si eres para ellas, dónde y cuándo das clase, y qué tienen que hacer para venir. Esto es lo que tu web necesita para responderles.

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Lo primero: qué enseñas, dónde y para quién.

En la primera pantalla, sin hacer scroll: tu estilo de yoga, si das clases presenciales, online o las dos, en qué ciudad y para quién son. «Hatha suave para principiantes en Sevilla» dice más que «Bienvenida a mi espacio».

Si alguien tiene que adivinar qué ofreces, se va a la siguiente web.

Horario y cómo reservar, a un clic.

Es lo que más se busca y lo que más se esconde. Pon el horario en una página propia, enlázalo desde el menú y mantenlo al día. Si das clases sueltas, indica cuánto cuestan: te ahorras mensajes de ida y vuelta.

Mejor todavía: que se pueda reservar sin escribirte. Un sistema de reservas sencillo trabaja por ti mientras das clase.

Una página Sobre mí que hable de ellas.

Tu formación importa, pero va después. Primero, por qué enseñas y a quién te gusta acompañar. Quien lee tiene que pensar: «esta clase es para alguien como yo».

Lo explico con más detalle en por qué tu página Sobre mí es la más importante.

Fotos tuyas, dando clase.

Las fotos de bancos de imágenes se reconocen enseguida. Una foto tuya en tu sala, con tu luz, transmite más confianza que cualquier imagen perfecta. No hace falta un fotógrafo caro: hace falta que se te vea.

Lo que dicen tus alumnas.

Dos o tres testimonios cortos, con nombre y, si puede ser, foto. Mejor si cuentan qué cambió para ellas. Pídelos al final de un curso, cuando la experiencia está fresca.

Que se lea bien en el móvil.

Mucha gente buscará tu clase desde el teléfono, de camino o en un descanso. Revisa tu web en el móvil: que el horario se lea sin hacer zoom y que el botón de reservar se vea sin buscarlo.

Que Google sepa dónde das clase.

Si das clases presenciales, escribe tu ciudad y tu barrio en los títulos y en el texto, y crea una ficha de Google Business con la dirección de tu sala. Así apareces cuando alguien busca yoga cerca de casa.

Lo que te puedes ahorrar.

No necesitas diez páginas, un blog semanal ni animaciones. Una web clara con lo esencial funciona mejor que una enorme que nadie termina de leer. Puedes empezar con una sola página y crecer después.

Para revisar tu web hoy.

  • Se entiende qué enseñas, dónde y para quién sin hacer scroll.
  • El horario está a un clic y al día.
  • Se puede reservar o escribirte en un solo paso.
  • Tu página Sobre mí habla de tus alumnas.
  • Hay fotos tuyas de verdad.
  • Hay testimonios con nombre.
  • Se lee bien en el móvil.
  • Tu ciudad aparece en los títulos y en el texto.

Si te faltan tres o más, hay alumnas que ya te están buscando y no te encuentran.

Revisamos tu web juntas →

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